Chloe Aridjis y el Arte de Narrar Grietas: Un Análisis Filológico de Desgarrado

Segunda novela de la escritora seleccionada como la segunda participante del programa de residencias literarias “Escribir el Prado”, una iniciativa conjunta del Museo de Prado y la Fundación Loewe en colaboración con la revista Granta.

Chloe Aridjis, mexicana y estadounidense, premio PEN/Faulkner de Ficción de 2020, sucede al Premio Nobel de Literatura J.M. Coetzee. El proyecto invita a escritores a interpelar desde la imaginación narrativa las colecciones del Museo.La escritora es autora de tres novelas: El libro de las nubes, Desgarrado y Monstruos marinos. También escribe para publicaciones especializadas relacionadas con la esfera artística y museística.

Desgarrado transcurre en la National Gallery de Londres, retrata la existencia contemplativa de Marie, guardia de seguridad. Tras nueve años como guardia Marie sufre el tedio de una ocupación contemplativa y teme pasar ahí el resto de sus días como lo hizo su bisabuelo quien trabajó en ese lugar hasta olvidarse quién era él.

¿Cómo piensa combatir el aburrimiento?, fue lo primero que me preguntaron en la entrevista de trabajo. Me reí antes de darme cuenta de que hablaban en serio, y les contesté que no me aburría fácilmente. Pero se va a aburrir, me advirtieron, y repliqué que entonces armaría listas en la cabeza o contaría el número de faldas o rayas en la sala. Debe estar para proteger las obras de arte, dijeron, a lo que contesté que por supuesto, sí, las protegería.

“Desgarrado”: Una Exploración de la Existencia Contemplativa y el Arte

Espectadora de la muerte de su compañero Crooke, rodeada de pinturas, sus meditaciones la llevaron a obsesionarse con el significado de las grietas surgidas tanto en la superficie de los lienzos como en las emociones humanas. A raíz de un viaje a Francia buscará comprender el deterioro que supone pasar el tiempo en el vacío de la existencia.

Trece capítulos de una prosa intensa y envolvente, muy elaborada y poética que nos desvela la vida predecible del personal que trabaja en los museos, así como la belleza de las potentes pinturas que analiza y comenta. De Giotto y Velázquez  a Willian Dyce, los comentarios se mezclan con las impresiones acerca de los visitantes al museo o las descripciones relativas a los recorridos que realiza a diario en metro y autobús o su llegada a París con Daniel, su compañero de viaje. 

Envolvente y original la novela emociona por la fuerza imaginativa de unos personajes extraños inmersos en la búsqueda de sí mismos.

ANALIZAMOS EL ESTILO LITERARIO DE Chloe Aridjis EN UN FRAGMENTO DE DESGARRO

Mientras seguían felizmente -o quizá ansiosamente- con su indagación, repasé la lista de grietas que se acababa de enumerar y empecé a imaginarlas en las personas que tenía a mi alrededor.

Bajo una observación más cuidadosa, la restauradora no parecía estar tan serena como supuse al principio. No paraba de aclararse la garganta y de acomodarse mechones de pelo detrás de las orejas aunque no se hubiera caído ninguno, y descubrí en el centro de su pecho una grieta concéntrica, semejante en estructura a la de un puñado de estrellas, un gran remolino desde donde quizá la energía primordial del universo viniera irradiando hacia afuera.

En el estudiante a su izquierda, cuyos estrechos ojos azules observaban concentrados, descubrí pincelazos horizontales que le cruzaban el rostro como si siguieran los surcos del pincel en la capa de pintura, semejantes a finas corrientes de viento marcando sus mejillas.

Después me fijé en una mujer joven con un vestido estampado de caballitos de mar, que no paraba de sacarle brillo a su lupa con la manga, algo que seguramente no debía hacer. En su cuello, justo encima de su camisa, descubrí una grieta en forma de radio de rueda, como si hubiera estado presionando hacia fuera por debajo de su piel.

En otra muchacha, su chongo de pelo sostenido por un lápìz, encontré grietas en forma de guirnalda, pequeñas curvas cortas interrumpiendo las áreas marginales de su rostro como diminutas olas. En el muchacho a su lado, cuyas gafas necesitaban una buena limpieza, una grieta cuadriculada dividía su frente alta en ángulos rectos que se entrecruzaban, creando pequeñas cajas irregulares.

Cuanto más aplicaba a los especímenes vivos alrededor de mí lo que acababa de escuchar, imaginando más y más grietas en su apariencia, estas fantasías de descomposición empezaron a tomar fuerza con mayor intensidad, como una criatura que, después de años de adormecimiento en el fondo del océano en una oscuridad negra azulosa, recibiera un empujón por una corriente originada en algún lugar lejano -tal vez por un pequeño bote que rozara la superficie del agua leguas arriba- y, despierta, abriera un ojo enorme y se preparara para el siguiente viaje.

ANALISIS LINGÜÍSTICO DE UN TEXTO LITERARIO

  1. Morfología y Sintaxis: Aridjis utiliza estructuras sintácticas que reflejan una complejidad y una elaboración cuidadosa. Por ejemplo, las frases largas y detalladas, llenas de cláusulas subordinadas y descripciones minuciosas, reflejan un enfoque introspectivo y detallista. La autora emplea una diversidad de categorías gramaticales, como adjetivos descriptivos y metafóricos, para enriquecer la narrativa y proporcionar una atmósfera densa y evocadora.
  2. Semántica: El uso del lenguaje en el texto es altamente simbólico. Las “grietas” son un leitmotif que Aridjis explora a través de diversas manifestaciones semánticas. No solo representan fallas físicas en las obras de arte, sino también fracturas metafóricas en la psique humana. Este simbolismo refleja una profundidad semántica donde las palabras trascienden sus significados literales.
  3. Pragmática: Desde una perspectiva pragmática, el texto invita al lector a interpretar y dar sentido a las acciones y pensamientos de los personajes más allá de lo explícitamente dicho. La protagonista, mediante sus observaciones, comunica su percepción del mundo y de las personas que la rodean, sugiriendo una comprensión más profunda de su carácter y su estado emocional.
  4. Estilística: Aridjis muestra una maestría en el uso del estilo. La elección de palabras, el ritmo de las frases y la estructura general del texto contribuyen a crear un ambiente reflexivo y melancólico. El uso de metáforas visuales y descripciones detalladas no solo sirve para pintar imágenes vívidas, sino también para sumergir al lector en el estado de ánimo y la psicología de la protagonista.
  5. Intertextualidad y Referencias Culturales: La novela parece estar impregnada de referencias culturales y artísticas. Este nivel de intertextualidad no solo enriquece la narrativa, sino que también ofrece una capa adicional de significado y contexto. La conexión de la protagonista con el arte y su forma de interpretar las grietas en las personas y las obras de arte muestra una fusión de lo estético con lo humano.
  6. Análisis Crítico y Contextual: En un plano más crítico, la obra de Aridjis puede ser vista como una exploración de temas como la alienación, la observación, y la búsqueda de significado en un mundo moderno. La novela, al desarrollarse en un entorno artístico, no solo habla del arte en sí, sino también de cómo interactuamos con él y cómo influye en nuestra percepción de la realidad y de nosotros mismos.

En resumen, el texto de Aridjis es una obra rica en complejidad lingüística y estilística, que utiliza el lenguaje no solo como un medio de narración, sino también como una herramienta para explorar temas profundos y universales. La autora demuestra una habilidad excepcional para entrelazar la morfología, la sintaxis, la semántica y la pragmática en una narrativa envolvente y significativa.

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